
He decidido hace algún tiempo, luego de leer declaraciones sobre la presunta muerte de dios, iniciar una investigación no muy científica y extremadamente rica en aventuraciones y conjeturas sobre la muerte del susodicho.
Primero, tuve que indagar si las declaraciones que daban por muerto a dios, eran ciertas, porque desafortunadamente nunca vi el cuerpo, ni asistí a sus exequias. Tampoco encontré información alguna en el Servicio Medico Legal, y siendo concretos, era muy poco probable que un ser tan santo viniera a morir a un lugar que muchos denominan “donde el diablo perdió el poncho”. Por lo tanto, decidí hacer uso y abuso del método científico, y emprendí algunos experimentos.
El primero (y único en realidad) de ellos consistió en causar revuelo en unas de sus cuantas casas. Debo aclarar eso si, que no fui tan iluso como para llevar a cabo este experimento en una de sus casas pertenecientes a la rama católica, porque pienso y estoy casi seguro, que con tanto cuento raro, dios ya no quiere ser visto en esos lugares, cosa de imagen. Por lo tanto decidí ir a atacar una de sus casas dirigidas por los protestantes. Si, esa humilde gente un tanto bulliciosa y eufórica, que no tiene el recato de un buen católico. Lo primero fue cerrar con un enorme candado y cadena la entrada principal del templo y colgar un cartel que rezaba “Cerrado por renuncia del Señor, se busca caballero buena presencia con experiencia en milagros, castigos y otras artes, y uso a nivel usuario en Office y PhotoShop”
Si yo fuera dios, me molestaría de sobremanera que unos mocosos malcriados e irreverentes vinieran a cerrarme la casa con llave dejando a mis acólitos domingueros del día siguiente en la calle con cara de tercer trompetazo apocalíptico. Y más aún, me molestaría que anduvieran calumniándome sobre un supuesto abandono de los deberes divinos que, por lo que hemos sabido del gran libro, ha cumplido a cabalidad y con mucho sacrificio, y en ocasiones (como en el diluvio) hasta con una gota de picardía y buen humor. Es decir, si dios se ha entretenido en la antigüedad haciendo que un tipo casi asesine a su hijo por mera lealtad, ha convertido gente en sal, quemado pueblos y dado miserias ¿Cómo seria posible que en estas épocas tecnológicas fuera indiferente a semejante atrocidad?, más aún sabiendo que subiríamos fotos del delito a Internet, jactándonos de nuestros pecados. No, era imposible que dios, ese dios que ha estado conectado a la humanidad por siglos, que pasa más tiempo online que el señor de bibliometro, fuera indiferente. A menos claro que le diera lo mismo su casa de una comuna clase media tirada a menos, en ese caso, resultaría un total clasista, pero la historia nos ha dicho que dios es un izquierdista de tomo y lomo y que apoya al proletariado. Nada podía fallar.
Pasaron varias semanas de espera, donde me revise una y mil veces el cuerpo en busca de llagas, revise mi casilla de correo, mi facebook, llame a todos mis parientes en busca de algún signo de venganza, pero para mi sorpresa hasta me pille 10 mil pesos tirados en la calle. Una gran incertidumbre se apodero de mi, hasta que finalmente ocurrió algo que me dejo en claro el resultado de mi experimento.
Vi con mis propios ojos como asaltaban a una anciana de aspecto bastante miserable, y no es que yo sea un maldito despectivo, sino que de verdad era bastante desastrosa la situación de la pobre mujer. Piernas con llagas por la diabetes, pies hinchados y cojera, obesidad y pésima vestimenta. Eso no era nada hasta que le pregunte (post asalto claro) su nombre…”Ondina”. La pobre Ondina, en su total miseria, encima había sido despojada de sus escasos bienes por un tropel de muchachitos de mala reputación. Y quiero dejar en claro, y esto lo digo con certeza, pues revise los videos de la cámara de seguridad para cerciorarme, que no apareció ningún rayo divino, o aluvión milagroso para evitar semejante atrocidad. Y si este acto les pareció poco y en sus cabezas están pensando “muy pocas pruebas para una proposición tan grande”, los invito a ver los canales de noticias en su edición central, o si quieren pregúntenle a la parvularia que se le quedo el niño en el auto. Es claro, estamos a la total deriva, sin ninguna voz en off diciéndonos como en otros tiempos, que hacer o a quien por ultimo temer. De hecho me aventuro a decir que estamos en un record Guiness de maldad sin castigo, porque si lo pensamos antes los pecados no superaban las acciones de mi hermano, el rehabilitado de 16 años, y aun así dios les lanzaba hasta langostas.
Es definitivo, mi diagnostico que fue revisado una y mil veces en mi laboratorio/cocina que lo sometí a los rayos de mi microondas, hervido en el hervidor, tostado, y devorado, no arrojo otro resultado. Dios ha muerto. La pregunta ahora es ¿Quién demonios lo mato?
La verdad yo no pienso que este asesinato haya sido acción de un puro hombre, además dios es demasiado enorme como para atacarlo de un sola vez y ya. Y como mis conocimientos de historia en general están bastante diluidos entre las maquetas y acuarelas, simplemente me aventurare a culpar al que se me ocurrió más culpable.
Yo culpo a los artistas, a los curas, a los artesanos de la iglesia de santo domingo, a mis parvularias, a mi abuela, a mi profesora de religión, a los que pintaron el altar de la iglesia Don Bosco, y a todos esos que un día decidieron decirle a dios “tatita dios”, o pintarle una cara. Porque déjenme decirle que humanizar al pimp del universo fue el acto más tonto jamás visto. Si el iluso que le dijo a Miguel Ángel “ponle cuerpo de sex symbol a Don Dios y una cara de enojado”, pensó que con eso lograría que alguien le temiera más o lo adorara con más frenesí, déjeme decirle en su cara que estaba mas equivocado que yo en la psu de matemáticas. Porque era cosa de tiempo…era cosa que llegaran estos revolucionaros del renacimiento, o que empezaran a nacer comunistas para que se pusieran a cuestionar al sujeto que se cree dios y tiene pelo blanco. Y la verdad yo estoy tremendamente de acuerdo con eso, porque uno que ha nacido medio obeso, le molesta de sobremanera estar en un mundo creado y comandado por un sujeto de tan buen aspecto. Es cosa de autoestima.
Por eso he empezado a escribir un nuevo gran libro, lleno de seres mitológicos irreproducibles, porque me parece estupido repetir errores del pasado y que cualquier día de estos, los monjes se perviertan por pura escasez de temor. Además, he querido dejar en claro que este nuevo dios no es sujeto de estudio, ni mucho menos tiene cara. Es simplemente enorme, incomprensible y de personalidad bipolar. He dejado también muy en claro, y al estilo Lutero, con un enorme cartel clavado en la puerta (de mi vecina claro) que ningún ser humano esta apto de comprender lo incomprensible, y que el nuevo gran libro ni siquiera se aventurara en dar explicaciones del porque estamos aquí, porque en nuestra tremenda miseria y estupidez, no somos capaces de entenderlo. Y también he dejado estipulado a los creyentes, que no pierdan su tiempo orando y pidiendo favores, porque es tremendamente probable que dios no se haya dado cuenta que nos creo, y que en cualquier momento apreta ctrl.+alt+supr y se acabó.
Oie frank , la verdad soy muy envidiosa para decir que tu blogg es genial, pero hagamos de cuenta de que lo dije y es más quería ser " seguidora" de tu blogg pero no pude terminé siendo seguidora de mi misma :(
ResponderSuprimir